
Arremete la mar del día
Sobre las veredas y los hombres
Desnuda silencios voces
La mañana…
No queda más que seguir andando
Pariendo soñando
Detrás de los árboles se esconde
Una multitud de palabras
Yo trato de decir algo
Pero no me sale nada
Siento el ahogo de los días
El basto cielo que cubre
Las cosas
Avanzo por un mundo que no conozco
Cada calle es la primera que ando
La última que observo:
Alrededor se alzan viejos hombres
Con su barba y tanto de tristeza...
Que es una lástima sentir la vida
Dejarla no esperar a que
Se acabe el instante
Es doloroso saber que se va
A cualquier parte
Y que siempre se retorna
A la misma habitación
En penumbra
Al mismo río sucio del
Primer nacimiento
No importan las horas
Las cosas los párvulos que
Tomaron mis manos
O violaron el preludio de una
Amistad sin pena ni gloria
No importa la noche en la cual
Me oprimo y desvisto mis ojos
Sé que jamás volveré a mis palabras
Que a nadie le importa si salgo
A las calles
O me tiendo a esperar la muerte
II
La muerte debería ser como
Recitarte de memoria
Tu rostro ensimismado por la tarde
El mar rugiendo en contra nuestra
Las aves
Lanzando a lo lejos
Su maldición entre cada aletazo
Sobre las veredas y los hombres
Desnuda silencios voces
La mañana…
No queda más que seguir andando
Pariendo soñando
Detrás de los árboles se esconde
Una multitud de palabras
Yo trato de decir algo
Pero no me sale nada
Siento el ahogo de los días
El basto cielo que cubre
Las cosas
Avanzo por un mundo que no conozco
Cada calle es la primera que ando
La última que observo:
Alrededor se alzan viejos hombres
Con su barba y tanto de tristeza...
Que es una lástima sentir la vida
Dejarla no esperar a que
Se acabe el instante
Es doloroso saber que se va
A cualquier parte
Y que siempre se retorna
A la misma habitación
En penumbra
Al mismo río sucio del
Primer nacimiento
No importan las horas
Las cosas los párvulos que
Tomaron mis manos
O violaron el preludio de una
Amistad sin pena ni gloria
No importa la noche en la cual
Me oprimo y desvisto mis ojos
Sé que jamás volveré a mis palabras
Que a nadie le importa si salgo
A las calles
O me tiendo a esperar la muerte
II
La muerte debería ser como
Recitarte de memoria
Tu rostro ensimismado por la tarde
El mar rugiendo en contra nuestra
Las aves
Lanzando a lo lejos
Su maldición entre cada aletazo
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